Pues sí, acabo de recibir un mail de Amazon informándome de que, si lo tengo a bien, puedo hacerme con uno de sus lectores electrónicos, más conocidos por su nombre de batalla,
Kindle.
Curiosamente, el precio del aparato lo indican en dólares, 259 para ser exactos. Al parecer, en los últimos días lo han rebajado 20$ para entrar en consonancia con el precio que Barnes & Noble ha marcado para su lector (
Nook) y no deja de ser una buena noticia para los potenciales compradores de este tipo de aparatos.
Hace tiempo, bastante tiempo, que le sigo la pista a los lectores de libros electrónicos, pero hoy es el día en que creo que aún les falta un hervor para alcanzar la maduración necesaria para poder optar por alguno.
Como puntos negativos a tener en cuenta señalaría los siguientes:
- El precio continúa siendo muy alto para lo que se obtiene; no debemos olvidar que estamos hablando de tecnología, con lo que ello conlleva; sabemos que en un plazo más corto que largo nuestra nueva adquisición estará obsoleta y también sabemos que es muy probable que en ese mismo plazo el aparato deje de funcionar (sí, la tecnología es así y los gadgets se estropean). No veo razonable pagar más de 200€ por un aparato en el que en buena lógica deberé incorporar libros que también me costarán un dinero.
- Falta de un estándar claro en cuanto al formato de los libros. Amazon usa su propio formato, Sony hace lo propio con sus lectores (Sony eReader). Eso sí, en general todos son capaces de leer formatos más o menos estándar, como puede ser el PDF, pero sin garantizar que sean capaces de mostrar los documentos tal y como deberían. Esta falta de estandarización afecta igualmente a la posibilidad de adquirir un libro para un determinado dispositivo y luego poder leerlo en, pongamos, nuestro PC de sobremesa. A este respecto, Amazon ya dispone de una aplicación para que sus libros electrónicos puedan ser leídos en un iPhone, pero aún no dispone de esa misma aplicación para PC, aunque ya ha hecho público que en breve estará disponible.
- Aunque algunos lectores ya empiezan a incorporar la posibilidad de "prestar" libros (así lo va a hacer el Nook de Barnes & Noble), no todos lo hacen y ya volvemos a estar cautivos de los famosos DRM.
- Los precios de los libros electrónicos, que en buena lógica deberían ser más baratos que sus equivalentes en papel, siguen siendo altos en muchos casos, unido además al precio que previamente hemos debido desembolsar por el lector.
En definitiva, que por el momento no me haré con un Kindle de Amazon ni con ningún otro lector de libros electrónicos. Con mi ritmo de vida actual, me muevo poco y casi siempre en mi coche particular, puedo permitirme el lujo de llevar conmigo los libros que necesito y prefiero esperar un poco más para ver cómo evoluciona el mercado de los lectores de e-books.